Qué es la Neuro Teología Cristiana


Por: Dr. Héctor D. Colón Santiago


La Neuro Teología Cristiana es una disciplina de estudio de carácter emergente, siendo el resultado de los hallazgos y vínculos entre los procesos espirituales de la fe cristiana y los nuevos conocimientos del cerebro humano según se deriva de las ciencias neurocientíficas. Es, por tanto, un proyecto de vanguardia educativa teológica cristiana, única a nivel del mundo y originada en Puerto Rico, por el Dr. Héctor D. Colón Santiago y que tiene el noble propósito de aplicar los resultados de las múltiples investigaciones y conocimientos del cerebro humano a los entendimientos y el quehacer teológico, con el fin de fortalecer los principios que rigen y sustentan la fe cristiana. Al utilizar el conocimiento científico del cerebro y su aplicación a los procesos de la fe, asumimos los grandes desafíos que nos ha traído el siglo 21.

La disciplina de la Neuro Teología Cristiana se define como una herramienta educativa teológica con aportes de las ciencias neurocientíficas que permitirá reexaminar múltiples paradigmas y fin de ganar y renovar los entendimientos de carácter espiritual, teológico y neurobiológicos. En este sentido, nos alineamos al mandato de Romanos 12: 2. donde se nos emplaza a transformarnos por medio de la renovación del entendimiento.

Con esta nueva disciplina, pretendemos conocer de forma particular, los vínculos entre los procesos biológicos y los espirituales que le dan al ser humano su posición única entre todas las especies.

Se aprovechará la pertinencia de las actividades y funciones que ocurren en el cerebro y el sistema nervioso humano, tales como la neuroquímica de las emociones, las memorias, la fisiología de los pensamientos, sus utilidades y destrezas, los sistemas atencionales y sus repercusiones en el proceso espiritual cristiano a todos los niveles. Al examinar todos los procesos que dan lugar a la fe y las creencias, y encontrar respuestas a éstas desde los procesos neurobiológicos nos encontramos ante el umbral de hechos que podrían unir de las ciencias y la fe.

Finalmente, al habitar nosotros en este cuerpo físico-biológico, por siempre debimos tener la sagrada misión de descubrir todas las facultades y capacidades que el Padre había puesto en nosotros en forma de inteligencia, en forma de funciones cerebrales. En este sentido, nuestra más grande bendición, no era lo que podíamos pedirle a Dios, sino que por siempre fue lo que él ya había puesto dentro de nosotros y que al vivir al máximo de tales facultades le abrimos de honrar por siempre.